Colchón y cojín antiescaras: cómo elegir el adecuado según el riesgo
Cuando alguien de la familia pasa muchas horas en la cama o en un sillón, la pregunta llega pronto: ¿qué colchón antiescaras compramos? La respuesta honesta empieza antes del colchón, por el riesgo. Esta guía reúne lo que dicen las guías clínicas, dónde no se ponen de acuerdo y qué cubre la Seguridad Social en Aragón.
El colchón o cojín antiescaras se elige según el riesgo de úlcera por presión, que valora la enfermería con escalas como Braden o Norton. Para riesgo bajo suele bastar una espuma de alta especificación; con riesgo alto o encamamiento prolongado se valora el aire, habitualmente alternante. Las guías actuales no consideran el aire alternante superior por defecto, ninguna superficie sustituye los cambios de postura y la Seguridad Social solo financia cojines para usuarios de silla de ruedas, no colchones.
Qué es una úlcera por presión y dónde aparece
Una úlcera por presión, también llamada escara o lesión por presión, es un daño en la piel o en el tejido de debajo que aparece cuando una zona soporta presión durante demasiado tiempo. El Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión (GNEAUPP) la define como una lesión localizada «por lo general sobre una prominencia ósea, como resultado de la presión, o la presión en combinación con las fuerzas de cizalla». La cizalla es ese arrastre de la piel cuando la persona resbala en la cama o en el sillón.
No aparecen de golpe. El GNEAUPP las clasifica en cuatro categorías según la profundidad:
- Categoría I. La piel está intacta pero enrojecida, y el enrojecimiento no desaparece al presionar con el dedo. Es la señal de aviso.
- Categoría II. Pérdida parcial de la piel, como una ampolla abierta o una herida superficial.
- Categoría III. Se pierde todo el grosor de la piel y se ve el tejido de debajo.
- Categoría IV. La lesión llega a músculo, tendón o hueso.
Además existe la «lesión de tejidos profundos», que empieza por dentro y en la superficie se ve como una zona amoratada. Si ves un enrojecimiento que no blanquea al presionar, es el momento de actuar: avisa a la enfermera de tu centro de salud.
Dónde salen
Casi siempre en los mismos sitios. En el último estudio nacional del GNEAUPP en atención domiciliaria, el 76 % de las lesiones por presión estaban en el talón, el sacro y el coxis. En residencias se añaden los trocánteres (el hueso lateral de la cadera) y los isquiones (los huesos sobre los que nos sentamos). El talón merece mención aparte: la guía internacional lo describe como una de las localizaciones más frecuentes porque tiene muy poco tejido blando y es vulnerable incluso sobre una buena superficie.
No es un problema solo de hospitales
El 6.º Estudio Nacional de Prevalencia del GNEAUPP, con datos de 2022 publicados en 2023, encontró estas cifras de lesiones por presión:
| Dónde | Personas con lesión por presión | Dato que llama la atención |
|---|---|---|
| Hospitales (adultos) | 7,7 % | El 80 % de las lesiones se originaron en el propio hospital. |
| Residencias y centros sociosanitarios | 6,05 % | El 85,2 % se originaron en la residencia u otra institución. |
| Atención domiciliaria (pacientes en programa de atención en casa) | 4,43 % | El 79,8 % se produjeron en el propio domicilio. |
Esa última fila es la que más nos importa aquí. Cuatro de cada cinco lesiones de quien se cuida en casa aparecen en casa. El perfil más habitual que describe el estudio es el de una mujer de 83 años con incontinencia. Es decir: la prevención depende en gran parte de la familia, del cuidador y del material que tenga en casa.
Antes que el colchón, el riesgo
El error más común es empezar por el catálogo. La pregunta correcta no es qué colchón es mejor, sino qué riesgo tiene esta persona. Y eso se mide con una escala.
En España se usan sobre todo la escala de Norton y la de Braden. La de Braden valora seis aspectos, cada uno de 1 a 4 puntos: percepción sensorial, humedad, actividad, movilidad, nutrición y roce. Según la guía de Osakidetza, es una escala «negativa»: a menor puntuación, mayor riesgo, en un rango de 6 a 23 puntos.
| Puntuación Braden | Riesgo |
|---|---|
| 6 a 12 | Alto |
| 13 a 14 | Moderado |
| 15 a 18 | Bajo |
| 19 a 23 | Sin riesgo |
Puntos de corte según la guía de Osakidetza de 2017. Otras guías usan cortes algo distintos.
No hace falta que la familia calcule la escala: lo hace la enfermería de atención primaria, sobre todo si la persona está incluida en el programa de atención domiciliaria. Lo que sí conviene es preguntar por el resultado. Con esa puntuación delante, elegir superficie deja de ser una intuición. Curiosamente, en los centros de salud que participaron en el estudio nacional se usaba más la escala de Norton (61,5 %) que la de Braden (23,1 %). Cualquiera de las dos sirve si se usa y se repite cuando cambia la situación.
Espuma, aire reactivo y aire alternante: qué es cada cosa
Los profesionales las llaman SEMP: superficies especiales para el manejo de la presión. Ahí entran colchones, sobrecolchones y cojines. El GNEAUPP las divide en dos grandes grupos, y la terminología internacional añade otra forma de nombrarlas que conviene conocer porque aparece en las fichas de producto.
| Tipo | Cómo funciona | Ejemplos | Qué hay que saber |
|---|---|---|---|
| Estática o reactiva | No se mueve por sí misma. Reparte la presión porque el material se adapta al cuerpo. | Espuma de alta especificación o viscoelástica, colchones y cojines de aire sin motor, gel. | Sin ruido ni electricidad. Conviene revisar de vez en cuando que la espuma no se haya hundido en la zona de apoyo. |
| Dinámica o activa | Un compresor infla y desinfla celdas de aire por ciclos, de modo que la presión cambia de sitio continuamente. | Colchón o sobrecolchón de aire alternante con motor. | Necesita enchufe, hace algo de ruido y hay que ajustarlo al peso. Si se corta la luz, deja de alternar. |

El documento técnico del GNEAUPP sobre superficies (2011) propone una regla de consenso: superficies estáticas de espuma de alta calidad para riesgo bajo, dinámicas para riesgo medio y alto, y superficies especiales para riesgo alto o extremo. Es la regla que muchos profesionales siguen aplicando. Pero la evidencia que ha salido después la matiza bastante, y eso lo contamos a continuación.
Una frase de ese mismo documento debería ir impresa en todas las cajas: las superficies «por sí solas, no previenen ni curan las UPP». Ayudan mucho. No hacen el trabajo solas.
Qué dice la evidencia: el aire alternante no siempre es mejor
Aquí está la parte que casi ninguna tienda cuenta. Existe la idea extendida de que el colchón de aire alternante es «el bueno» y la espuma es lo básico. Los datos no son tan claros.
Las revisiones Cochrane de 2021
Un equipo de Cochrane revisó en 2021 todos los ensayos disponibles sobre superficies para prevenir úlceras por presión. Sus conclusiones, resumidas:
- Frente a la espuma, el aire alternante puede reducir la aparición de úlceras (riesgo relativo 0,63), pero con certeza baja y un intervalo de confianza tan amplio que no descarta que no haya diferencia. De los 32 ensayos analizados, el 78 % tenía alto riesgo de sesgo.
- El análisis que compara todas las superficies a la vez concluye que «no está claro cuál es el mejor tratamiento» para prevenir las úlceras. Tanto el aire reactivo como el aire alternante salen algo mejor que la espuma, siempre con certeza baja.
- Donde la evidencia es algo más firme es en el coste: el aire alternante es probablemente más coste-efectivo que la espuma reactiva.
La guía internacional vigente
La 4.ª edición de la guía internacional (EPUAP, NPIAP y PPPIA), publicada a partir de 2025, recoge esa incertidumbre. Recomienda con fuerza usar una superficie de espuma de redistribución de presión para las personas en riesgo, y presenta el aire reactivo y el aire alternante como alternativas razonables a la espuma, no como un escalón superior obligatorio. La guía británica NICE va en la misma línea: espuma de alta especificación para adultos de alto riesgo y, si ya hay una úlcera y la espuma no basta, valorar una superficie dinámica.
Nuestra lectura
Creemos que esto tiene una consecuencia práctica muy concreta: una buena espuma de alta especificación, bien elegida y con cambios de postura, es una opción seria, no una opción de segunda. El aire alternante tiene sentido cuando la persona apenas se mueve, pasa muchas horas en la cama, ya ha tenido lesiones o cuando la enfermería lo indica. Pero comprarlo «porque es lo mejor» sin valorar el riesgo es gastar más sin garantía de proteger más. Y lo que ninguna superficie sustituye son los cambios posturales.
Cómo elegir el colchón en la práctica
Con el riesgo valorado, estas son las preguntas que nos hacemos en la farmacia antes de recomendar nada. Esta tabla orienta; la decisión final, si hay riesgo moderado o alto, conviene tomarla con la enfermería que sigue a la persona.
| Situación | Qué suele encajar | Qué vigilar |
|---|---|---|
| Se mueve sola en la cama, pasa la noche acostada y el resto del día levantada | Colchón o sobrecolchón de espuma de alta especificación o viscoelástica. | Que no se hunda con el uso y que la funda sea transpirable e impermeable. |
| Se mueve poco, necesita ayuda para cambiar de postura, pasa muchas horas acostada | Espuma de alta especificación o aire (reactivo o alternante), según la valoración de enfermería. | Cambios posturales pautados y talones libres de presión. |
| Encamada casi todo el día, riesgo alto o lesiones previas | Superficie de aire, habitualmente alternante, valorada con el profesional que la sigue. | Ajuste al peso, alarma del compresor y qué hacer si se va la luz. |
| Ya tiene una úlcera | Lo decide el profesional que trata la herida. La guía NICE parte de espuma de alta especificación y pasa a superficie dinámica si no basta. | No cambiar de superficie sin consultar. |
Detalles técnicos que marcan la diferencia
- Medida. El colchón o sobrecolchón tiene que coincidir con la cama. Si la cama es articulada, debe poder doblarse con ella sin arrugarse. Lo explicamos en la guía de camas articuladas en Zaragoza.
- Peso de la persona. Todos los colchones de aire tienen un rango de peso y el compresor se regula según él. Un ajuste incorrecto deja a la persona demasiado hundida o demasiado firme.
- Sobrecolchón o colchón completo. El sobrecolchón se pone encima del colchón que ya hay; el colchón completo lo sustituye. La elección depende del estado del colchón actual y de la altura final de la cama.
- Funda. Impermeable y transpirable, sobre todo si hay incontinencia: la humedad es uno de los seis factores de la escala de Braden.
- Ruido y electricidad. En un dormitorio compartido, el sonido del compresor importa. Pregunta por él antes de comprar.
El cojín antiescaras: para quien pasa horas sentado
Se habla mucho del colchón y poco del cojín, y es un error: sentado, todo el peso del cuerpo se concentra en una superficie pequeña, los isquiones y el coxis. Para quien pasa muchas horas en una silla de ruedas o en un sillón, el cojín importa tanto como el colchón.

La guía internacional vigente recomienda con fuerza, y con certeza moderada, usar un cojín con propiedades de redistribución de presión en las personas con riesgo cuando están sentadas. NICE sugiere un cojín de espuma de alta especificación o equivalente para adultos que usan silla de ruedas o pasan mucho tiempo sentados.
Cómo elegirlo
- Por la medida del asiento, no por la del cuerpo. Un cojín más ancho que la silla se deforma; uno más estrecho deja zonas sin apoyo.
- Por el riesgo y la estabilidad. Hay cojines de espuma viscoelástica, de gel, de celdas de aire y mixtos. Los de aire reparten muy bien la presión pero necesitan comprobar el inflado; los de forma anatómica dan más estabilidad a quien tiende a resbalar.
- Por el uso. Un cojín pensado para silla de ruedas no siempre funciona en un sillón blando: el sillón ya se hunde y cambia la postura.
El tiempo sentado también se controla
La guía para personas cuidadoras del Servicio Andaluz de Salud lo concreta así: en personas sentadas, cambio de postura cada hora, y si la persona puede hacerlo por sí misma, cada 15 a 30 minutos. Basta con inclinarse hacia un lado y hacia el otro, o levantarse un momento con ayuda. La guía internacional sugiere además limitar el tiempo sentado fuera de la cama en quien no puede recolocarse solo.
Nunca un flotador. Los cojines en forma de rosco o de flotador están desaconsejados. El GNEAUPP lo dice sin rodeos («no utilice flotadores»), y GuíaSalud lo incluye entre sus recomendaciones de «No hacer»: concentran la presión en el borde del aro y dificultan la circulación en la zona que pretenden proteger.
El colchón no lo hace todo: lo que se hace en casa cada día
Lo repiten todas las guías y lo repetimos nosotros: el material ayuda, pero la prevención se hace con las manos. La guía del Servicio Andaluz de Salud para cuidadores lo resume en una frase: «el uso de cualquier dispositivo no sustituye a los cambios posturales».
Cambios de postura: cada cuánto
Aquí las guías no coinciden del todo, y es mejor saberlo. Las guías españolas para cuidadores (Osakidetza y Servicio Andaluz de Salud) recomiendan, como norma general en personas encamadas, cambiar de postura cada 2 o 3 horas siguiendo una rotación. La guía internacional vigente sugiere intervalos de 2 o 3 horas sobre una superficie adecuada y desaconseja alargarlos por rutina a 4, 5 o 6 horas. NICE, en cambio, fija como mínimo cada 6 horas para personas en riesgo y cada 4 horas si el riesgo es alto. La pauta concreta la individualiza el profesional que sigue a la persona, pero si nadie te ha dado una, la de 2 a 3 horas es la que recomiendan las guías que tienes más cerca.
Talones, siempre en el aire
El talón se lesiona incluso sobre un buen colchón. La guía internacional recomienda elevarlo para que no toque la superficie, con un dispositivo específico o con almohadas de altura suficiente. La Guía FASE del Servicio Andaluz de Salud añade un matiz importante: el talón tiene que quedar completamente libre de carga, sin que la almohada presione el tendón de Aquiles. La almohada va bajo la pantorrilla, no bajo el tobillo. Si cuesta mantenerlo así, hay botas y taloneras de protección pensadas para descargar el talón; pregunta cuál encaja con la movilidad de la persona.
Otros tres detalles
- La cabecera, como mucho a 30 grados si hay que elevarla, salvo indicación médica. Más elevación hace que la persona resbale y aparece la cizalla en el sacro.
- La piel, seca y revisada. Mirar cada día las zonas de riesgo, sobre todo sacro, coxis y talones, y cambiar pronto el pañal o el empapador húmedo.
- Comer y beber bien. La nutrición es otro de los factores de la escala de Braden. Si la persona come poco, coméntalo con su médico o con la enfermería.

¿Lo paga la Seguridad Social en Aragón?
Depende de qué producto, y la respuesta corta sorprende a muchas familias.
Cojines: sí, para usuarios de silla de ruedas con alto riesgo
Desde la Orden SCB/45/2019, el catálogo común de prestación ortoprotésica incluye «cojines para prevenir las úlceras por presión». Hay tres tipos, todos para usuarios de silla de ruedas:
- El cojín de una sola pieza (silicona, gel u otros materiales), para usuarios de silla de ruedas con alto riesgo de úlcera por presión.
- El cojín modular con base firme y el de celdas de aire, reservados a usuarios de silla de ruedas con lesión medular o daño cerebral adquirido.
En Aragón, según el catálogo de material ortoprotésico, el primero lo puede prescribir el médico de atención primaria o el especialista; los otros dos, solo el especialista. La prescripción tiene una validez de seis meses y la solicitud de la ayuda se presenta en el plazo de un año desde la prescripción.
Colchones: no
Los colchones antiescaras no están en el catálogo común de prestación ortoprotésica ni en el de Aragón. Tampoco un cojín para el sillón de casa si la persona no usa silla de ruedas. En esos casos, la compra es privada, aunque hay situaciones de dependencia en las que conviene preguntar a los servicios sociales.
Sobre lo que se paga
El catálogo aragonés de 2022 recoge una aportación del usuario de 30 euros para estos cojines. Desde el Real Decreto 180/2026, las personas exentas de aportación en la prestación farmacéutica también lo están en la ortoprotésica. Como las condiciones se han actualizado, confirma la aportación que te corresponde al tramitarla. El proceso completo lo explicamos en nuestra guía de ayudas ortoprotésicas en Aragón.
Errores que vemos repetirse
No son negligencias. Son ideas razonables que no funcionan. Las vemos a menudo.
1. Comprar un flotador «para que no apoye»
Parece lógico y hace lo contrario. Están desaconsejados por el GNEAUPP y por GuíaSalud.
2. Creer que con el colchón ya no hacen falta cambios de postura
Es el error más caro. Ninguna superficie sustituye los cambios posturales; como mucho, una superficie dinámica permite espaciarlos algo más, y eso lo decide el profesional.
3. Apoyar el talón sobre una almohada
Si la almohada está bajo el tobillo o el tendón, el talón sigue apoyado o se carga el tendón de Aquiles. Tiene que quedar en el aire.
4. Elevar mucho la cabecera durante horas
La persona resbala hacia los pies, la piel del sacro se arrastra y aparece la cizalla. Por encima de 30 grados, solo si lo indica el médico y durante el tiempo necesario.
5. Elegir por precio o por «lo más avanzado»
El colchón más caro no protege más si no encaja con el riesgo, el peso y la cama. Y una espuma de alta especificación bien elegida es una opción avalada por las guías, no un parche.
6. Esperar a que haya herida
La categoría I, la piel enrojecida que no blanquea al presionar, es el momento de actuar. Esperar a la ampolla es llegar tarde.
Cómo te ayudamos en Farmacia Lerma
En nuestra ortopedia del barrio de San José, en Zaragoza, tenemos material antiescaras: cojines y colchones de aire, gel o viscoelástica, y botas y taloneras de protección. Antes de recomendar nada preferimos entender la situación. Para que la consulta sea útil, trae o cuéntanos esto:
Si la enfermería ha pasado una escala (Braden o Norton), la puntuación. Si no, cuánto se mueve la persona sola.
Un día normal, de forma aproximada.
Peso de la persona, medida del colchón y tipo de cama. Si hay silla de ruedas, el ancho y el fondo del asiento.
Dónde está y qué ha indicado quien la cura.
Si además hace falta una cama que facilite los cambios de postura o una grúa para las transferencias, lo vemos en la misma consulta: mira nuestras páginas de camas articuladas y de movilidad y grúas de traslado. Y si estás preparando la casa para una vuelta del hospital, te servirá la guía para volver a casa tras una prótesis.
Preguntas frecuentes
¿Qué colchón antiescaras es mejor, de aire o de espuma?
Depende del riesgo. Las guías actuales recomiendan una espuma de alta especificación para las personas en riesgo y presentan el aire, reactivo o alternante, como alternativa razonable. Las revisiones Cochrane de 2021 no encuentran con certeza que una superficie sea claramente mejor que las demás.
¿Cuándo hace falta un colchón de aire alternante?
Suele valorarse cuando la persona apenas se mueve, pasa muchas horas encamada, tiene riesgo alto o ya ha tenido lesiones. Conviene decidirlo con la enfermería que la sigue.
¿El colchón antiescaras sustituye a los cambios de postura?
No. Ninguna superficie los sustituye. Las guías españolas para cuidadores recomiendan, como norma general en personas encamadas, cambiar de postura cada 2 o 3 horas; la pauta concreta la individualiza el profesional.
¿Cada cuánto hay que cambiar de postura a una persona sentada?
La guía para cuidadores del Servicio Andaluz de Salud indica cada hora, y cada 15 a 30 minutos si la persona puede recolocarse por sí misma.
¿Sirve un cojín tipo flotador o rosco?
No. Los flotadores están desaconsejados por el GNEAUPP y figuran en las recomendaciones de No hacer de GuíaSalud, porque concentran la presión en el borde y dificultan la circulación.
¿La Seguridad Social paga el colchón antiescaras?
No. Los colchones antiescaras no están en el catálogo de prestación ortoprotésica ni en el de Aragón. Sí se financian cojines antiescaras para usuarios de silla de ruedas con alto riesgo, con prescripción médica.
¿Cómo sé si una mancha roja es el principio de una úlcera?
Si la piel está enrojecida y el color no desaparece al presionar con el dedo, es una lesión de categoría I según el GNEAUPP. Avisa a la enfermería de tu centro de salud y alivia la presión de esa zona.
¿Qué necesito para que me aconsejéis en la farmacia?
El resultado de la escala de riesgo si lo hay, las horas que pasa la persona en cama y en sillón, su peso, la medida del colchón o de la silla de ruedas y, si ya hay una lesión, lo que ha indicado quien la cura.
Fuentes y referencias
- GNEAUPP: Documento Técnico nº II, clasificación-categorización de las lesiones cutáneas relacionadas con la dependencia (3.ª ed., 2021).
- GNEAUPP: Documento Técnico nº XIII, superficies especiales para el manejo de la presión (2011).
- EPUAP, NPIAP y PPPIA: International Guideline, 4.ª edición, superficies de apoyo.
- International Guideline, 4.ª edición: talones.
- International Guideline, 4.ª edición: cambios posturales.
- International Guideline, 4.ª edición: sedestación.
- NICE CG179: Pressure ulcers, prevention and management.
- Cochrane (Shi C et al., 2021): superficies de aire alternante para prevenir úlceras por presión.
- Cochrane (Shi C et al., 2021): metaanálisis en red de superficies de apoyo.
- 6.º Estudio Nacional de Prevalencia GNEAUPP: atención primaria (Gerokomos, 2023).
- 6.º Estudio Nacional de Prevalencia GNEAUPP: residencias (Gerokomos, 2023).
- 6.º Estudio Nacional de Prevalencia GNEAUPP: hospitales.
- Osakidetza: guía de actuación para la prevención y cuidados de las úlceras por presión (2017).
- Servicio Andaluz de Salud: guía de prevención y cuidado de las úlceras por presión para personas cuidadoras.
- GuíaSalud: no recomendar el uso de flotadores para la prevención de las úlceras por presión.
- BOE: Orden SCB/45/2019, que incorpora los cojines antiescaras al catálogo común de prestación ortoprotésica.
- SaludInforma (Gobierno de Aragón): catálogo de material ortoprotésico 2022.
- BOE: Real Decreto 180/2026, aportación en la prestación ortoprotésica.
Esta guía es informativa y no sustituye la valoración de enfermería ni la indicación médica. Si ya hay una herida o la piel enrojecida no mejora al aliviar la presión, consulta con tu centro de salud.
¿Dudas con el colchón o el cojín antiescaras?
Cuéntanos cuánto se mueve la persona, cuántas horas pasa en la cama y qué cama tiene, y te orientamos antes de comprar. Estamos en la calle de Zaragoza la Vieja, 33, en el barrio de San José.
